Un consorcio científico internacional ha identificado el mecanismo molecular que permite que el cáncer de mama se disemine hacia otros órganos. El hallazgo se centra en la SUMOilación de la proteína RAC1, un proceso químico que resulta imprescindible para la invasión metastásica en subtipos agresivos como el HER2+ y el triple negativo.
Un inhibidor sin toxicidad sistémica
Los investigadores han demostrado la eficacia preclínica de un péptido inhibidor que bloquea esta SUMOilación, logrando detener la diseminación del cáncer sin causar efectos tóxicos generalizados en el organismo. Lo más relevante es que este mecanismo actúa específicamente sobre la capacidad invasiva de las células tumorales, sin alterar el tumor primario.
Implicaciones para el tratamiento
Este descubrimiento abre una nueva estrategia terapéutica contra la metástasis, el principal factor de mortalidad en cáncer de mama. Al dirigirse específicamente a la proteína RAC1 y su modificación por SUMOilación, el enfoque podría ofrecer una alternativa para controlar la progresión de la enfermedad en los subtipos más agresivos, donde las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas.

